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¿Qué es la responsabilidad civil?

Recientemente nos han sorprendido unas imágenes sobrecogedoras del desprendimiento de parte de una cornisa en Badajoz, cayendo los escombros sobre unas personas que se encontraban sentadas en la terraza de una cafetería. Ante este tipo de accidentes, cabe preguntarse sobre la responsabilidad de los propietarios del inmueble, es lo que se llama Responsabilidad Civil. Aucal desgrana en este artículo de qué se trata este concepto.

La Ley de Propiedad Horizontal no obliga a las comunidades de vecinos a la contratación de seguros, salvo que se indique expresamente en su Título Constitutivo, si bien la legislación de alguna Comunidad Autónoma como Valencia, sí que obliga a que los inmuebles tengan un seguro de incendios y responsabilidad civil frente a terceros.

La noción de responsabilidad civil hace referencia a la obligación de un sujeto de reparar, a través de una compensación monetaria, un daño que le haya provocado a otra persona. Lo habitual es que la responsabilidad civil obligue al responsable del daño a pagar una indemnización por los perjuicios que ocasionó.

Es recomendable que todos los edificios en régimen de propiedad horizontal tengan contratado un seguro que al menos cubra la responsabilidad civil, ya que, por ejemplo, si se produjera un daño a un tercero como consecuencia de la caída de un trozo de fachada a la calle con la mala fortuna que le diera a un viandante, como ha sucedido en la noticia de Badajoz, sería la propia comunidad, con cargo a todos los copropietarios, la que respondería por todo ello. Conviene destacar que las indemnizaciones por daños personales podrían ser cuantiosas y, seguramente, muy difíciles de hacer frente por todos los copropietarios del edificio. Si se cuenta con un seguro con cobertura suficiente de Responsabilidad Civil, será la entidad aseguradora quien se hará cargo de dichas indemnizaciones.

Evidentemente, la contratación de un seguro no exime a los propietarios del inmueble del correcto mantenimiento del mismo ya que de nada sirve tener un seguro contratado si por el estado del edificio el seguro no se va a hacer cargo de los daños ocasionados por la pésima conservación del edificio.

 

Para contratar una póliza de Comunidad las Compañías de Seguros no suelen exigir ninguna medida de seguridad, ahora bien, el importe de la póliza vendrá condicionada a las características y al uso del inmueble, por ejemplo, será superior el importe de un edificio antiguo, con vigas de madera, que el de uno moderno; o se incrementará el importe de la póliza si en los locales del inmueble se ubican discotecas, cines, talleres, pirotecnias, almacén de explosivos, etc, llegando incluso algunas entidades a no suscribir la póliza.

Cuando se contrata un seguro deben tenerse en cuenta las coberturas, los límites pactados y lo que se excluye expresamente. Así, puede suceder que en un siniestro provocado por agua la aseguradora de la comunidad diga que es cosa del seguro de la vivienda y viceversa, esto se evita incluyendo las tuberías privativas en la póliza comunitaria. También puede darse el caso en que tanto el seguro de hogar como el de la Comunidad cubran lo mismo, entonces hablaríamos de aplicación de coaseguros, por lo que ambas compañías entrarían en la indemnización del siniestro.

La competencia actual entre las compañías provoca diferencias significativas en precios y coberturas por  lo que antes de contratar un seguro conviene tener en cuenta lo siguiente:

  • Comparar ofertas: como ocurre en el seguro de hogar individual, para una misma comunidad de vecinos es posible encontrar notables diferencias en el precio del seguro. Los seguros de comunidades son más complejos por lo que pueden configurarse a medida.
  • Contratar lo necesario: conviene valorar los riesgos reales que puede sufrir la propiedad y, además, ver si los vecinos están dispuestos a prescindir de algún tipo de cobertura a cambio de una prima menor, como la protección de los trasteros, que puede incluirse en las pólizas individuales.
  • Instalar medidas de seguridad: cuanto menor sea el riesgo de que la comunidad sufra un robo, más se podrá ajustar la prima.
  • Realizar un mantenimiento adecuado: si la comunidad no da partes con frecuencia, la renovación de la prima no aumentará.
  • No renovar el seguro de forma automática: para poder ahorrar en la póliza, debemos estar atentos a su fecha de vencimiento para poder analizar las ofertas que existen en el mercado y valorar si merece la pena continuar con la compañía actual.

 

El Certificado Profesional en Mediación de Seguros Grupo B, que imparte Aucal en colaboración con la universidad Francisco de Vitoria,  está destinado a convertir a los alumnos en profesionales del sector de los seguros, adquiriendo los conocimientos anteriormente expuestos, así como muchos otros.

 

¿Conocías que ante este tipo de sucesos los responsables son los propietarios del edificio?

¿Tu Comunidad tiene contratado seguro?

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