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¿Cómo puedes demostrar a tu casero que eres solvente para alquilar?  

Llega la hora de alquilar una vivienda y con ello, los eternos interrogatorios para asegurar la solvencia: contrato de empresa, nóminas e incluso un contacto con tu antiguo propietario para conocer si eres un buen pagador. 

Pero ¿tienen derecho los propietarios a pedir esta documentación? ¿cómo puedes demostrar que eres solvente? En el post de hoy repasamos esta situación frecuente. No te lo pierdas. 

Cuando el alquiler se vuelve un quebradero de cabeza para ambas partes

Te cambias de casa. Mandas varios e-mails o llamas a los apartamentos en los que estás interesado-encajan en tus expectativas y precio- pero incluso antes de incluso visitar el piso en persona, el propietario te pide que presentes tu contrato laboral y dos últimas nóminas… ¿es normal? ¿Tiene derecho a pedirlo? La respuesta es positiva. Y es que, en un panorama marcado por los aumentos salvajes en los precios del alquiler, con un panorama laboral precario, los impagos han aumentado.

Ante esta situación, muchos propietarios han decidido blindarse, para, incluso antes de la visita, asegurarse de no perder el tiempo con potenciales candidatos que puedan suponer un problema.

Por otro lado, esta situación afecta directamente a los potenciales arrendadores, los cuales se encuentran en una situación de impotencia si, por ejemplo, son autónomos.

Ya que ¿cómo pueden demostrar su solvencia? ¿cómo pueden convencer al inquilino de que pueden pagar el alquiler? 

Autónomos: los más afectados

Si eres asalariado y contratado por una empresa, la situación anteriormente mencionada puede que no te suponga un problema: basta con mostrar tu nómina y el contrato de trabajo.

En ocasiones, un contrato de trabajo no es garantía directa para acceder a una vivienda: uno de los requisitos consiste en no tener unos ingresos mensuales inferiores al 45% del alquiler y tener un contrato laboral de un año en una misma empresa.

Dicho esto, en cuanto a los autónomos se puede optar por mostrar una declaración de la renta anual o la última declaración trimestral de IRPF de ingresos y gastos. Para demostrar estabilidad, también se puede presentar la antigüedad como autónomo.

Demostrar la solvencia

En un mercado inmobiliario cada vez más exigente, la búsqueda de un hogar se convierte en todo un reto. Sobre todo en aspectos como los que mencionamos en el artículo de hoy. Sin embargo, comienzan a surgir soluciones para los futuros inquilinos.

solvente

Como ejemplo, existen plataformas como Garantify que permiten emitir, por unos 30 euros, un certificado de solvencia para mostrar a tu futuro casero.

Este tipo de informes no se encuentran muy extendido entre los propietarios. Aunque comienzan a ser populares, lo mejor es asegurarse si admiten este tipo de certificados.

Un problema para el propietario

Por parte del inquilino, la búsqueda de piso, con todos los requisitos-sumados a los altos precios- se convierte en un auténtico de reto. 

Pero no hay que dejar de lado a los propietarios que, ante una situación de impago, se enfrentan a gastos, problemas y demoras judiciales a las que no conviene enfrentarse.

Por su parte, los propietarios se pueden blindar ante un posible impago mediante las siguientes estrategias:

  • Contratar un seguro de impago
  • Pedir un aval bancario
  • Consultar en la base de datos de morosidad
  • Establecer un arrendamiento de un año de duración
  • Consulta de ASNEF o Ibercheck

En definitiva, a la hora de acceder a un arrendamiento, es normal encontrarse con ciertos requisitos que aportan seguridad a ambas partes.  Una seguridad que es difícil conseguir en totalidad, ya que, aunque se tenga una alta solvencia y un contrato de empresa, este puede desaparecer en cuestión de días.

Por otro lado, la solvencia no indica el comportamiento económico del futuro inquilino: el cual puede tener menos ingresos, pero consumir en menor a proporción a un salariado con mayores ingresos. Además, una renta alta no es un indicador fiable de baja morosidad.

Existen alternativas para obtener información sobre el inquilino, pero la comunicación y la información multiprisma son la mejor garantía de obtener un contrato tranquilo.

Además, un inquilino, aunque no tenga unos altos ingresos puede convertirse en un arrendador estable al encontrar la oportunidad de alquilar en un mercado cada vez más acotado.

¿Conocías estas alternativas para demostrar la solvencia? ¿Crees que es justo que los propietarios pidan de antemano la nómina y el contrato? Te esperamos en los comentarios. 

El cambio empieza desde dentro: formación de una clase de profesionales

El sector inmobiliario necesita un cambio de paradigma hacia un futuro más sostenible, y una de las mejores maneras de comenzar es mediante la formación en este sentido de los futuros profesionales del sector.

Por ello, Aucal, una escuela especializada en la enseñanza online con más de 30 años de experiencia, ha decidido alinear sus cursos con este propósito, para una mejora del sector inmobiliario gracias al arma más poderosa: la educación.

Uno de estos cursos es para formarse como Asesor Inmobiliario (título propio de Fundación Aucal) con 480 horas y nueve meses de duración.

El temario del mismo ofrece una formación integral para que, al terminar el curso, el alumno sea capaz de llevar a cabo todas las etapas de una gestión inmobiliaria. El plan de estudios incluye Derecho Inmobiliario, Valoraciones inmobiliarias, Marketing y Deontología profesional, entre otros.

Con el seguimiento de un profesorado universitario activo en el sector y conocedor de la realidad del mismo, el alumno podrá, por su cuenta, o como parte de una empresa: dirigir, gestionar, rentabilizar una empresa inmobiliaria, elaborar el plan de negocio inmobiliario, planificar la promoción de la marca y del catálogo de propiedades y muchas otras responsabilidades afines.

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